Cuánto dura y cómo saber si tu gata está en celo


Compartir la vida con una gata es una de las experiencias más gratificantes para cualquier amante de los animales pero también implica enfrentarse a situaciones biológicas que pueden resultar desconcertantes si no se cuenta con la información adecuada. Uno de los momentos más críticos y a menudo estresantes para los tutores es la llegada del celo. Si has notado que tu pequeña compañera ha cambiado de comportamiento de la noche a la mañana volviéndose más ruidosa afectuosa o inquieta es muy probable que haya entrado en su fase reproductiva activa. Entender cuánto dura y cómo saber si tu gata está en celo no solo te ayudará a mantener la calma sino que te permitirá ofrecerle el soporte y los cuidados necesarios para garantizar su bienestar y evitar camadas no deseadas. En este artículo desglosaremos cada fase del ciclo estral felino los síntomas inequívocos y los mejores consejos para gestionar esta etapa con éxito.

Qué es exactamente el celo en las gatas y cuándo aparece por primera vez

El celo es la fase del ciclo reproductivo en la que la gata se vuelve receptiva a los machos y es capaz de quedar gestante. A diferencia de las mujeres las gatas no tienen un ciclo menstrual con sangrado visible sino un ciclo estral que está fuertemente influenciado por factores ambientales y biológicos. El inicio de la madurez sexual suele ocurrir entre los cinco y los nueve meses de edad aunque este rango puede variar dependiendo de la raza el peso corporal y la época del año en la que nació la gata. Las gatas son animales poliéstricos estacionales lo que significa que tienen varios celos seguidos durante las épocas del año con más horas de luz solar. En regiones con climas templados la temporada de reproducción suele extenderse desde la primavera hasta el inicio del otoño. Durante este periodo la gata entrará en celo de forma recurrente si no es cubierta por un macho lo que puede generar un ciclo de comportamiento repetitivo que resulta agotador tanto para el animal como para su familia humana.

Cuánto dura el celo de una gata duración de las fases del ciclo estral

Si te preguntas cuánto dura el celo de una gata la respuesta corta es que la fase de receptividad suele oscilar entre los cuatro y los diez días. Sin embargo el ciclo completo es un proceso más largo dividido en varias etapas técnicas que debemos conocer para identificar en qué punto se encuentra nuestra mascota. El ciclo comienza con el proestro una fase de uno o dos días donde la gata empieza a estar más cariñosa pero aún no permite la monta. La fase más crítica es el estro que es cuando los síntomas son más evidentes y la gata está lista para la reproducción. Esta etapa dura una media de siete días. Si la gata no queda preñada entrará en el interestro que es un periodo de reposo de entre cinco y catorce días antes de que el ciclo vuelva a comenzar. Si por el contrario la gata es cubierta pero no queda gestante puede ocurrir una pseudogestación o embarazo psicológico. Es fundamental entender que mientras haya luz solar suficiente el ciclo se repetirá una y otra vez creando lo que muchos dueños describen como un celo interminable.

Cómo saber si tu gata está en celo síntomas y cambios de comportamiento

Aprender cómo saber si tu gata está en celo es relativamente sencillo una vez que conoces las señales físicas y conductuales. El síntoma más famoso y a menudo difícil de ignorar es el maullido persistente. No se trata de un maullido normal de petición de comida sino de un grito profundo casi humano que tiene como objetivo atraer a los machos de los alrededores. Este sonido puede intensificarse durante la noche lo que suele dificultar el descanso de los convivientes. Otro signo claro es el exceso de afectividad. La gata buscará frotarse constantemente contra tus piernas los muebles o el suelo revolvose de forma insistente. Al acariciarla notarás que adopta la posición de lordosis baja la parte delantera del cuerpo eleva la pelvis y aparta la cola hacia un lado mientras realiza un movimiento de pedaleo con las patas traseras. Además es común observar un aumento en la frecuencia de la micción la orina de una gata en celo contiene feromonas potentes diseñadas para avisar a los machos de su disponibilidad por lo que algunas gatas pueden incluso marcar fuera del arenero para esparcir su olor por toda la casa.

Diferencias entre el celo en gatas domésticas y gatas callejeras

Aunque la biología es la misma el entorno influye notablemente en cómo se manifiesta y cuánto dura el celo. Las gatas que viven en libertad están sujetas estrictamente a los cambios de luz natural por lo que suelen tener periodos de inactividad reproductiva muy marcados durante el invierno. Sin embargo las gatas que viven exclusivamente en interiores bajo luz artificial constante pueden tener celos durante todo el año ya que su organismo percibe que siempre es primavera debido a la iluminación de nuestros hogares. Esto conlleva un riesgo de salud importante. La estimulación hormonal constante sin que se produzca la fecundación puede derivar en patologías graves como quistes ováricos o piómetra una infección de útero que pone en riesgo la vida de la gata. Por ello entender cuánto dura y cómo saber si tu gata está en celo es el primer paso para tomar decisiones responsables sobre su salud reproductiva a largo plazo.

Consejos prácticos para calmar a una gata en celo en casa

Gestionar una gata en celo requiere mucha paciencia y comprensión. Aunque no puedes detener el proceso biológico de forma natural una vez que ha comenzado existen estrategias para mitigar el estrés. El enriquecimiento ambiental es clave dedicar más tiempo a jugar con ella ayudará a cansarla físicamente y a distraerla de su impulso reproductivo. El calor también puede ser un aliado proporcionarle una manta térmica o una bolsa de agua caliente para que se recueste puede ayudar a relajarla temporalmente. Es vital mantener las ventanas y puertas bien cerradas. Una gata en celo impulsada por las hormonas es una experta en el escapismo y podría saltar desde alturas peligrosas o perderse en su afán por encontrar un macho. Asimismo es recomendable mantener el arenero extremadamente limpio ya que el mal olor o la suciedad pueden incrementar su ansiedad y fomentar el marcaje fuera de su sitio. Evita regañarla por sus gritos o su comportamiento ya que ella no tiene control sobre estas reacciones instintivas.

La esterilización como la única solución definitiva y saludable

Si no tienes intención de criar la recomendación de los veterinarios es unánime la esterilización es la mejor opción. Este procedimiento no solo elimina los comportamientos estresantes asociados al celo sino que previene enfermedades mortales y contribuye al control de la sobrepoblación felina. Una gata esterilizada vive más años es más tranquila y no sufre el desgaste físico y psicológico que suponen los ciclos hormonales constantes sin apareamiento. La cirugía se puede realizar de forma segura a partir de los cuatro o cinco meses de edad. Contrario a los mitos populares no es necesario que la gata tenga una camada primero ni que pase por su primer celo para ser operada. De hecho esterilizar antes del primer celo reduce drásticamente las posibilidades de desarrollar tumores de mama en el futuro. Consultar con tu veterinario de confianza sobre el mejor momento para la intervención es el mayor acto de amor que puedes tener hacia tu compañera.

Cuidar de tu gata es entender su naturaleza

En definitiva saber cuánto dura y cómo saber si tu gata está en celo es fundamental para ser un tutor responsable y empático. Este periodo de cambios hormonales es un proceso natural pero desafiante que pone a prueba la paciencia de cualquier hogar. Al reconocer los síntomas y entender las fases del ciclo puedes proporcionar a tu gata el entorno seguro y tranquilo que necesita mientras decides el mejor camino para su salud futura. Recuerda que su comportamiento no es un capricho sino una respuesta biológica milenaria y tu apoyo durante esta etapa fortalecerá el vínculo inquebrantable que os une.

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