Observar a un gato durmiendo es una de las actividades más relajantes que existen para cualquier amante de los animales. Se enroscan, buscan el rincón más cálido de la casa y parecen sumergirse en un descanso profundo que envidiaría cualquier ser humano. Sin embargo, en medio de esa paz, es común notar pequeños espasmos en sus patas, movimientos rápidos bajo los párpados o incluso ligeros maullidos y ronroneos. Estos comportamientos nos llevan inevitablemente a hacernos una pregunta fascinante: ¿los gatos sueñan? La respuesta corta es un rotundo sí, pero lo que sucede en su cerebro durante esas horas de reposo es mucho más complejo y emocionante de lo que podríamos imaginar. En este artículo vamos a explorar la ciencia del sueño felino, qué es lo que ven en su mente y cómo sus sueños reflejan su vida diaria como pequeños depredadores domésticos.
La ciencia detrás del descanso felino cómo funciona su cerebro al dormir
Para entender el mundo onírico de los gatos, debemos comprender primero cómo se estructura su sueño. Al igual que los humanos, los gatos pasan por diferentes fases de descanso. La ciencia veterinaria ha demostrado mediante electroencefalogramas que el cerebro felino experimenta una actividad eléctrica muy similar a la nuestra. Los gatos tienen un ciclo de sueño que se divide principalmente en dos etapas: el sueño ligero o de ondas lentas y el sueño profundo o fase REM (Rapid Eye Movement).
Durante el sueño ligero, el cuerpo del gato está en alerta. Sus oídos pueden moverse hacia cualquier ruido y sus músculos conservan cierto tono. Es un mecanismo de supervivencia heredado de sus ancestros para no ser sorprendidos por depredadores. Sin embargo, es en la fase REM donde ocurre la magia. Aquí, la actividad cerebral se dispara y es cuando los gatos sueñan. En los gatos adultos, esta fase ocupa aproximadamente el 25 por ciento de su tiempo total de sueño, mientras que en los gatitos pequeños es mucho más frecuente, ya que el sueño ayuda a procesar la información del entorno y a desarrollar el sistema nervioso.
¿Con qué sueñan los gatos? Realidad frente a fantasía
Aunque no podemos preguntarles directamente, los investigadores han podido deducir el contenido de los sueños felinos basándose en su comportamiento biológico. La teoría más aceptada es que los gatos sueñan con actividades cotidianas. Su cerebro procesa las experiencias vividas durante el día para consolidar el aprendizaje y la memoria. Por lo tanto, es muy probable que tu gato esté soñando con esa mosca que intentó cazar por la mañana, con el sabor de su comida favorita o con el momento en que lo acariciaste en el sofá.
Los estudios realizados han sugerido que los sueños de los gatos están profundamente ligados a su instinto de caza. Durante la fase REM, el cerebro envía señales para que el gato realice movimientos de acecho o captura, aunque una región del tronco encefálico se encarga de bloquear los músculos para que no salgan corriendo por la habitación mientras duermen. Cuando este "bloqueo" no es perfecto, vemos los famosos espasmos en las patas o movimientos de la boca, lo que nos indica que en su mente están persiguiendo a una presa imaginaria o jugando con otro felino.
Por qué los gatos duermen tantas horas al día
Un gato doméstico promedio puede dormir entre 12 y 16 horas al día, y algunos ejemplares senior llegan a las 20 horas. Esta cantidad de sueño no es pereza, sino una estrategia biológica eficiente. Los gatos son depredadores crepusculares, lo que significa que están diseñados para ráfagas cortas de actividad intensa durante el amanecer y el atardecer. El resto del día lo dedican a conservar energía.
Este sueño prolongado les permite estar siempre listos para un esfuerzo físico explosivo. Durante estas horas, no solo sueñan, sino que su cuerpo realiza funciones vitales de reparación celular y fortalecimiento del sistema inmunológico. Además, para los gatos domésticos que no tienen que cazar para comer, el sueño se convierte en una forma de pasar el tiempo y procesar el enriquecimiento ambiental que les proporcionamos en casa.
Movimientos y sonidos extraños qué significan cuando están dormidos
Es muy frecuente que los tutores se preocupen al ver a su gato tener "pesadillas". Los espasmos musculares, conocidos como sacudidas mioclónicas, son totalmente normales y forman parte de la actividad neurológica del sueño REM. No significan necesariamente que el gato esté sufriendo. De igual manera, los ruiditos, bufidos o pequeños maullidos son simplemente una manifestación de la intensidad del sueño.
Si ves que tu gato mueve los bigotes o parece que está masticando algo, simplemente está reviviendo una experiencia sensorial. Algunos gatos incluso llegan a ronronear mientras duermen profundamente, lo que sugiere que su sueño es placentero y se sienten seguros en su entorno. Estos momentos son una ventana directa a su mundo interior y nos confirman que, aunque estén físicamente con nosotros, su mente está explorando territorios infinitos.
¿Tienen pesadillas los gatos? El impacto del estrés en el sueño
Al igual que nosotros, los gatos pueden tener experiencias oníricas desagradables. Si un gato ha pasado por un evento traumático, como una pelea con otro animal, una visita estresante al veterinario o un cambio brusco en su territorio, es posible que su cerebro procese ese miedo durante el descanso. Un gato que tiene una "pesadilla" puede despertarse repentinamente, desorientado o con las pupilas dilatadas.
Para asegurar que tu gato tenga sueños tranquilos, es fundamental reducir el estrés en su vida diaria. Un entorno con rutinas claras, zonas de descanso elevadas y mucha seguridad afectiva ayudará a que su fase REM sea reparadora y placentera. Si notas que tu gato tiene despertares violentos con mucha frecuencia, podría ser una señal de dolor físico o ansiedad crónica, por lo que una consulta veterinaria sería lo más adecuado para descartar patologías.
La importancia de no despertar a un gato que está soñando
Seguramente has sentido la tentación de acariciar a tu gato cuando lo ves moverse en sueños, pero lo mejor es dejarlo tranquilo. Existe un dicho popular que dice "deja que los gatos que duermen se queden como están", y tiene una base científica. Despertar a un gato bruscamente durante la fase REM puede asustarlo, provocando una respuesta defensiva instintiva.
Además, interrumpir el ciclo de sueño afecta la calidad de su descanso y su capacidad para procesar información. El sueño es sagrado para el desarrollo cognitivo. Si necesitas despertarlo por alguna razón urgente, hazlo llamándolo suavemente por su nombre desde una distancia prudencial hasta que abra los ojos por sí mismo. Respetar su descanso es una de las mayores muestras de respeto y amor que podemos tener hacia nuestra mascota.
Conclusión el maravilloso viaje onírico de tu compañero felino
En definitiva, el hecho de que los gatos sueñen nos humaniza a sus ojos y nos conecta de una forma más profunda con su esencia. Saber que detrás de esos ojos cerrados hay una mente vibrante, llena de recuerdos de juegos, caricias y aventuras de caza, nos ayuda a valorar más su complejidad emocional. Los gatos no solo duermen para descansar el cuerpo, sino para vivir una segunda vida en su imaginación. Cuidar su entorno para que esos sueños sean siempre dulces es la mejor forma de agradecerles la compañía y el misterio que aportan a nuestras vidas cada día.